En primer lugar, la imagen anterior refleja perfectamente el sentir de Lara en prisión. A pesar de estar hundida en una tristeza incomparable, no deja en los primeros momentos de mostrarse fuerte tanto para su marido como para su hijo (más alla de que más adelante ésta imagen que ella misma se fuerza a aparentar se demorona y se vuelve imposible de sostener.) La tristeza de Lara es ocultada, pero no por ello menos real.
La de John, por otro lado es diferente. Es una tristeza que no teme ser mostrada, ni juzgada. Una tristeza con la peculiaridad de que llena al personaje principal de sed de justicia. En ningún momento lo debilita, sino que al contrario: lo potencia. Inclusive lo motiva y hasta de algún modo lo enceguece para transgredir leyes escritas que sin haber sido victima del impacto de tanto sufrimiento, quizás nunca hubiese llevado a cabo. Este accionar puede compararse con el del personaje interpretado por Haile Berry en "911 La Llamada Mortal" en la cual el sufrimiento también llena a la protagonista de sed de justicia y la mueve a accionar de maneras impensadas.
Por último, pero no por ello menos importante, es importante destacar que tanto el accionar de John en "Los últimos tres días" como el de Haile Berry en "911 La Llamada Mortal" son ampliamente reprochables y hasta inconcebibles, pero la realidad es que el dolor muchas veces cambia a las personas y hasta las enceguece a tal punto de volverlas irreconocibles. No es excusa alguna, pero solo quien ha andado en sus zapatos puede juzgar su caminar.


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